Un dia para desconectar

Tras un intento fallido para ir a las piscinas naturales de Rascafria el sábado, nos tuvimos que quedar con las ganas debido a la cantidad de agua que cayó y sin saber que hacer y dando unas vueltas por la sierra de madrid sin ningún destino. Al final acabamos en un pequeño pueblo a las afueras de Madrid. Un pueblo que se caracteriza por todas las casas que estan hechas de pizarra. De pequeña solia ir bastante con mi padre, pero hace años que no ibamos. Y siempre quise llevar a Rubén. Para Rubén era la primera vez que iba, y de verdad que merece la pena ir a Patones de Arriba, es precioso.

























1 comentarios:

MA dijo...

Hola Bianca,

JL me ha apañado un lector de feeds y ya te he añadido toda solita. A partir de ahora no me perderé ninguna de vuestras aventuras.

Muchísimos besos de las 3.